규제kiuye (regulacion)
Llamamos Kiuye a ese estado de vacío, calma y equilibrio que alcanzamos cuando
conseguimos la regulación del cuerpo, la respiración, la mente, el Ki y el Shen
(espíritu).
Durante
todas nuestras sesiones de practica comenzaremos y terminaremos con Kiuye para
equilibrar y regular nuestro cuerpo.
Una vez sentados realizamos con la manos nuestro sello de oro de la siguiente forma: yemas del pulgar e indice de la mano izquierda se tocan, haciendo un circulo, el pulgar de la mano derecha entra por dentro y toca el punto de acupuntura “Lao gong” Pc 8, , la mano derecha esta encima de la izquierda en los hombres y a la inversa en las mujeres.
A partir de
ahí vamos a concentrarnos en el Danyun, situado a unos dos dedos por debajo del
ombligo, este punto coincide con un punto de Acupuntura llamado Qihai (Mar de
la Energía). en ese lugar conseguimos conectar con nuestra esencia mas pura, asi
como con nuestros temores y miedos, ya que este punto tiene una conexión
directa con el Riñon, (guardian de toda la Energía del cuerpo).
Los antiguos Taoístas creían que cuando
venimos al mundo lo hacemos con un
numero de respiraciones asignadas, dependiendo de la esencia de nuestros padres
en el momento de nuestra concepción, por lo que no podemos hacer nada para
cambiarlas, salvo realizarlas mucho más lentas y con ello conseguir que duren
más, con lo que la vida se alarga.
Cuando realizamos Kiuye
La respiración será Natural Yin
y la realizaremos de un modo muy especifico:
El poder alcanzar la quietud de
la mente es algo que requiere mucha practica y esfuerzo, pero al lograrlo
regulamos nuestro cuerpo y las enfermedades no tienen cabida en nosotros.
-Dejar la mente en blanco y
tener la humildad de recibir conocimientos de quien pueda dárnoslos, con
independencia de sus títulos y etiquetas; sin recurrir a mecanismos defensivos
intelectuales que solo van a entorpecernos, a dificultar nuestra posibilidad de
autentica realización.
- Eliminar la prisa, el deseo
desmedido de aprender todo y de todo simultanea y velozmente cerebralizándolo.
- Dejar fluir libremente la
mente, dejar que capte sensitivamente lo que deba captar, no lo que nosotros
deseemos.
- Esperar, sin prisa, que el
momento llegue cuando deba llegar, y lo que tenga que ser será.
Y recordad que: “ La
peor enfermedad que existe es la Impaciencia, ya que ella es la madre de todas
las demás”.


